miércoles, 27 de agosto de 2008

Los dueños de la pelota II


Caminan, pasan sin ser vistos. Pocos los conocen , sólo galerías, pasillos, salas de prensa y camarines de nuestro deporte. Inesperadamente vemos, son los autodenominados "representantes de jugadores". No cuentan con una acreditación FIFA que les dé prestigio ante los clubes a nivel mundial. Caso contrario, los equipos chicos no logran distinguir entre lo verdadero y lo falso, y ante la ansiedad de vender rápidamente un jugador al extranjero, no dudan en dar el vamos a un oscuro y desconocido personaje. Es que las deudas son muchas y las necesidades marcan el día a día.


Por Enzo Olivera


En la temporada pasada, Deportes Temuco compró el pase de Luc Bessala, defensa nigeriano que firmó un contrato por dos años con la institución de la Araucanía. El problema surgió cuando el falso empresario lo hizo viajar a Temuco, sin previo visto bueno de los dirigentes y sin un contrato fijado. El “agente” tomó el 30 por ciento del pase del jugador y desapareció. Bessala y su familia llegó a la sede del club esperando alguna respuesta, ni siquiera se habían preocupado de buscarle un departamento para vivir. Del mercenario agente no se supo más. El club estuvo obligado a pagarle a Bassala su sueldo por contrato y el jugador, con lágrimas en los ojos, tuvo que jugar las dos temporadas en el sur. Es ahí cuando se produce un verdadero offside, un fuera de juego, una vergüenza.

El hombre del maletín
La ANFP , está enterada de este offside y es más, la FIFA, lo condena como delito de alto grado. No sólo por el hecho de los millones de los verdes que están en juego, sino por el daño directo a personas y familias. "El caso de Bessala es un ejemplo, en nuestro fútbol estamos llenos de verdaderos mercenarios que se hacen pasar por agentes. Y es imposible estar en todo el país para controlarlos. Es tarea de nosotros en juzgar, y de los clubes reconocer ", afirmó duramente Harold Mayne Nicholls, Presidente de la ANFP. En este caso es muy difícil que el representante responda en alguna forma al jugador y al club, mucho menos que el jugador exija esta respuesta, pues al no tener un contrato firmado entre ambas partes no existe un vínculo legal que amerite esta situación. Por ello se debe tener mucho cuidado en otorgar la responsabilidad de representante o agente a cualquier persona, sobretodo, en el ámbito legal, pues debe conocer las cláusulas que rige la ley y sólo a jugadores de fútbol. Como dice el Ministerio del Trabajo y Previsión Social mediante el Estatuto del Futbolista chileno: Es jugador toda persona natural que, en virtud de un contrato de trabajo, se dedica a la práctica de un deporte, bajo dependencia y subordinación de una entidad deportiva, recibiendo por ello una remuneración. "Pues, a las personas que no tengan un contrato firmado entre ambas partes no existe un vínculo legal que amerite esta situación", agregó directamente el Presidente del sindicato de los futbolistas.

En nuestro país son variados los agentes no reconocidos por la FIFA, aunque no solamente siéndolo se garantiza una buena representación hacia el jugador. Es el caso del agente uruguayo Pablo Tallarico socio de Fernando Felicevich, quien en 2001 falsificó sus pasaportes chilenos y los cambió por italianos, para poder competir como jugador europeo en el fútbol francés, especialmente en el Mónaco. El empresario reconoció que los documentos eran totalmente falsos y que se hizo para que el jugador no fuera contado como jugador extra comunitario y se pudiera desempeñar en el fútbol galo. Mientras el club francés pidió procesar al jugador. "De esta se salvó Tallarico, pero como sindicato tuvimos que trabajar duro en conjunto con la embajada chilena para cooperar en lo máximo con el jugador. Cosa que un representante debe manejar a la perfección si trabaja tan profesionalmente como se dice ". Afirma tajantemente Carlos Soto.

A lo padrino
El Vito Corleone italiano en nuestro país, que hizo su fortuna en el mundo de los supermercados y el retail. En 2004 vendió sus Supermercados Montecarlo en US$ 78,5 millones a Cencosud. Y gracias a ello tiene a un pequeño club de colonia entre los más grandes del futbol nacional. Y es más, este año el club itálico venderá a jugadores en 10 millones de los verdes, pero no de su camiseta, sino de dólares. Es Valentín Cantergiani, el presidente de Audax Italiano, quien llegó al club como dirigente en 1976 y hoy es el flamante presidente y mayor accionista del club.

Y es así, las ventas en Audax van subiendo cada vez más ¿Quién se imaginaría encontrar las camisetas verdes de Audax en las tiendas más importantes de Chile, al nivel de Colo Colo y Universidad de Chile? Pues la transformación de este equipo a Sociedad Anónima Deportiva a ayudado mucho al crecimiento de esta institución. Aunque la característica sea muy distinta a la de Colo Colo, pues Audax es una sociedad anónima cerrada, quiere decir que sólo las acciones son de propietarios selectos de la institución y no son asequibles en la bolsa de comercio. Por ello en control de club queda en manos de unos pocos, de mayor confianza.

Esto, más la posibilidad de competir en el extranjero, sea Copa Libertadores e instancias finales del Campeonato Nacional hacen que este club poco a poco vaya obteniendo premios. Los jugadores lo demuenstran, y pelean por ello. El caso especial es el de Carlos Villanueva, el mejor jugador chileno en los últimos dos años, tiene deseos de obtener grandes cosas con su equipo. Pero también ha demostrado un interés por emigrar a un club extranjero y emprender el vuelo en una carrera que se le presenta muy atractiva. Don Valentín corta el queso en Audax, y prefiere que su pupilo espere su oportunidad, el estratega empresarial no quiere dejar pasar una buena oportunidad, pero también sabe que le puede sacar mucho más dinero al pase del volante creativo.

El líder sindical también deja en claro que “para que se lleve a cabo un traspaso deben entrar en comunicación las tres partes. En primer lugar el club de procedencia en vender el jugador. En segundo lugar el club que quiere comprar su pase. Y en tercer lugar y más importante el jugador, representado por su agente” (momento en donde entran en juego los agentes a la hora de negociar sueldos, pagos etc). Pero si alguna de las partes no está de acuerdo con el traspaso, este no se puede realizar. Como lo que sucedió con la negativa de Cantergiani a vender al apodado “Piña” Villanueva.


En el caso de Colo Colo el tema es un poco distinto, pues es una sociedad anónima deportiva pero de carácter abierto. Esto quiere decir que cualquier persona puede comprar una acción del club albo en la bolsa de comercio. "Y ante esto, por ley, una persona puede adquirir sólo el 29 por ciento del total de la empresa " dice el Presidente del SIFUP. Ante esto, claramente Piñera tiene más del treinta por ciento del total, sumado a él, Gabriel Ruiz-Tagle, presidente de Blanco y Negro(sociedad anónima que gestiona al club) quien tiene sobre el 25 por ciento del total. Pare fiscalizar estas normas el ente encargado es la Superintendencia de Valores y Seguros, quienes deben velar por el correcto actuar de estas nuevas entidades que mueven millones de dólares. Por ello, unos pocos no pueden ser los dueños de estas aciones.

Empresariales
En nuestro país, el desarrollo de estas sociedades anónimas está comenzando a partir, siendo que a niveles europeos, llevan la delantera por muchos años luz. Lo importante es saber manejar estas verdaderas empresas en el mercado en el que se desempeñen. Caso contrario puede suceder una quiebra terminal, tal como las vimos hace una década en la mayoría de los clubes de primera división. Hoy un ejemplo claro de mal manejo administrativo es lo que sucedió con la concesionaria “León de Collao” que el año pasado se adjudicó por 650 millones de pesos la calidad de administrar el Club Deportes Concepción, de los cuales sólo se recibieron 150 millones.


La empresa llevó a la quiebra a la institución, pues prometía inversiones de agentes alemanes que nunca fueron y contaron con dineros que tampoco existieron. A resumidas cuentas, no se puede contar con dineros que no se palpan. Y como solución, el presidente de la Corporación football, dueña del 85 por ciento de la propiedad y presidida por Jorge Mahuzier dijo que: "Los dirigentes ven como la única gran salida de esta inminente quiebra, la venta, nuevamente en la historia, de sus jugadores más importantes, entre ellos, el talentoso volante, de salida cabe destacar, porque es su única salida vender al seleccionado Gerardo Cortés ".

Colo Colo sabe bien esto, El equipo albo vendió los últimos tres años cerca de US$ 30 millones, sin contar las entradas en publicidad y negocios anexos a la venta de jugadores. Pues la empresa privada paga. la marca deportiva Umbro gasta 5 millones de dólares en auspicio en ropa y publicidad visual al equipo, sin contar las utilidades que obtiene vendiendo sus tenidas gracias al logo del club. Nombres como Matías Fernández, Arturo Vidal, Jorge Valdivia, Juan Lorca y Claudio Bravo son algunos de los nombres más conocidos. Muchos representados por Felicevich o Mascardi, sin duda los mejores del balompié criollo, todos saben que pueden optar a los mejores clubes de Europa, pero desde ese momento son ellos quienes deben rendir, en un medio tan competitivo como el fútbol, en donde el que no le pega al balón, se sentará en el banco, y esto, para que quede claro, la frase: “El dinero antes que todo” está vive tanto dentro como fuera de la cancha.

domingo, 24 de agosto de 2008

Los dueños de la pelota I

Antes el fútbol era pasión por la camiseta y por el club. Hoy es un mercado global en donde están en juego millones de dólares. Algo de sentimiento queda, pero finalmente lo importante es la ganancia. Ahí entran en juego los empresarios, donde ponen el ojo, ponen a un jugador. Lo injusto de todo esto, es que los clubes chicos son los grandes perjudicados. Les presento a los empresarios de futbolistas.


Por Enzo Olivera Valencia

En la historia reciente de nuestro fútbol, son contados los pases de chilenos al extranjero, pero en los últimos cinco años, las cosas han cambiado. Los ejemplos están a la vista: Arturo Vidal gana 45 millones de pesos mensuales en el Bayern Leverkusen alemán. Matías Fernández emigró desde Colo Colo al club español Villarreal en 2006, y la más reciente de Carlos Villanueva, que aunque tenga un gran potencial, Audax Italiano se niega a dejarlo partir. Este último es el que demuestra claramente el gran peso de los clubes antes que la decisión de los mismos jugadores. Pues no van a dejar ir a una estrella por unos cuántos dólares, el objetivo es venderlo por millones de ellos. El fútbol en nuestro país se ha convertido en un verdadero mercado, grito y plata para los clubes que logran formar a futuros craks, en ese momento los empresarios y representantes se frotan las manos.

Hace 20 años, a los 18 se era un joven inexperto en primera división. Hoy si a la misma edad, un jugador no está en el equipo de honor de un club, es un grave problema. Ejemplos claros tenemos al otro lado de la cordillera. Argentina exporta grandes cantidades de futbolistas a Europa. Un ejemplo es Lionel Messi, quien a los 12 años fue comprado comprado por el Barcelona FC. El club español formó al pequeño Lionel y mejoró su físico y potencia, la habilidad no, pues ese es el elemento fundamental para el éxito, es la materia prima que se pule.

El talento, no pasa inadvertido a la vista de los empresarios y los afamados "cazatalentos". Son estos últimos los encargados de viajar de país en país, de ciudad en ciudad, de club en club, buscando niños que tengan aptitudes para el balón. En Chile este tema a tardado un poco en tratarse, quizás el caso emblemático es el de Luis Jiménez, el actual volante del Inter de Milán italiano. Un empresario lo vio jugar en Palestino y encontró grandes condiciones en el niño.Fue comprado por US$ 550 mil para venderlo a la Ternana. Llegó al país de la bota a los 15 años. Hoy con 24 años triunfa en el extranjero y los clubes pagan millones de los verdes por su pase.

Maravillas de niño
Aléxis Sánchez, es un caso reciente. El joven tocopillano y admirador desbordado de Salas, fue visto a los 14 años brillando en canchas del desierto. Ante esto los cazatalentos de Cobreloa rápidamente lo llevaron a firmar por el gigante naranja. El niño ya comenzaba a mostrar destellos de su gran talento. Fue Nelson Acosta, entonces entrenador del cuadro loíno, quien lo hizo debutar en primera división contra Universidad de Concepción, el 27 de Abril de 2005, a la edad de 16 años y cinco meses. Era uno de sus sueños hechos realidad, el pequeño pero potente delantero jugó un gran campeonato, y rápidamente fue seleccionado nacional para el Sudamericano Sub 17 que se disputó a principios del 2005 en Perú.

La estadía en Chile no duraría mucho, clubes internacionales rondaban el país en su búsqueda. Quién iba a pensar que de ese pequeño pueblo, surgiera un tremendo jugadorazo. Sus goles eran seguidos desde muy cerca por un empresario del fútbol, un peculiar representante de procedencia argentina que casualmente tiene los derechos de los últimos grandes jugadores chilenos, él es Fernando Felicevich, un gangster del mercado futbolero. El argentino conversó con Aléxis y su familia, les dio a conocer que para un talento como él, necesitaban de apoyo y manejo profesional. En una semana el delantero nortino ya tenía un representante legal, Felicevich sabía que este chico tenía un tremendo talento, necesitaba explotarlo y el argentino ofrecía mostrarlo.
Fue así que en junio de 2006, un veedor del Club Udinese de Italia adquirió su pase, en una de las transferencias más caras de la historia de nuestro balompié . Udinese es un club que se destaca por invertir en jóvenes talentos y desarrollarlos. Una muestra de eso es el paso que tuvo en esa institución el chileno David Pizarro, que con su desempeño seguramente colaboró para la llegada de Aléxis al equipo de la ciudad de Friul,i con un costo de US$ 2,8 millones. Hoy en chileno rinde como los mejores del campeonato argentino y varios clubes europeos amagan por sus goles. Aléxis ya está tasado en US$ 30 millones. ¿Negocio redondo cierto?



Felicevich suma otra futura estrella a su carpeta de representados. Humberto Suazo, goleador del mundo que marca cuatro goles por partido en el Monterrey de México y Gary Medel, el joven con mayor proyección en el futbol chileno actual. Felicevich no tiene un pelo de tonto, sabe bien en donde buscar, aunque los suculentos contratos que obtiene de sus traspasos y la gran calidad de vida que otorga a sus jugadores no entran en tela de juicio, el prestigio se lo a ganado. Cobra del 10 al 15 por ciento de la venta de cualquiera de estos jugadores, lo que le alcanza para mantenerse relajadamente en este rubro. Debe estar tiempo completo con sus representados, en el caso de Aléxis, Felicevich es como su nana, le cocina, lo llama cada vez que puede, lo va a dejar al entrenamiento, se preocupa de sus estudios, y quehaceres de trámites. Sabe como cuidar un diamante, Aléxis lo es. ¿Y Cobreloa? El club no obtuvo más del 3 por ciento de lo que Sánchez vale hoy. La venta de jóvenes talentos no es una buena señal para un fútbol afectado por una germen permanente. Sin embargo, termina siendo la opción para saltar ese cerco perverso que impusieron los agentes acotando los precios de venta. Se llevan la gran tajada mientras los clubes formadores recogen las migajas.

Saqueo de cunas
Los poderosos europeos tienen un objetivo: América y África. Procuran cazar a sus presas cuando son niños. Esto tiene explicación: si los potenciales cracks son incorporados con más de 12 años, ocuparán plaza de extranjero y no podrán competir en los torneos juveniles de la Unión Europea. La reglamentación está pensada con el propósito de impedir el tráfico de menores pero el funcionamiento termina promoviéndolo, porque la captación se dirige a niños en edad escolar. La comisión FIFA sugiere como medida indispensable que se regule mercado de los agentes, los que se llevan a jóvenes talentos. “Los muestran, los prueban, y si no sacían deseos, terminan en equipos mediocres, sin contratos, sin seguros y sin posibilidades de aprender un oficio o seguir una carrera”, dice Harold Myne Nichols, presidente de la ANFP. Los agentes son vendedores de sueños en países donde muchas veces la única salida es el fútbol. El artículo 19 del Reglamento FIFA sobre la transferencia de jugadores prohíbe que éstas se realicen con menores de 18 años. Pero -si los padres del jugador cambian su domicilio al país donde el nuevo club tiene su sede por razones no relacionadas con el fútbol-, se considera como excepción.

Todo lo que tenga que ver con fútbol y con niños es negocio seguro. Es como plantar, sabes que si tienes una buena temporada, tendrás frutos. La última novedad son los campus de verano donde se combina el aprendizaje del fútbol con actividades lúdicas. La matrícula del campamento del Real Madrid cuesta 820 euros y la del Atlético, casi 900. También están las clinicas, especie de seminarios desarrollados durante las vacaciones. Un par de días “tirando al arco” con alguna figura del mundo tiene un valor de unos 300 euros. Soñar es caro.

Un método más económico es la exhibición en el portal de Internet YouTube. Los padres suben a la red las precoces piruetas que sus hijos hacen con la pelota esperando que aparezcan interesados. Los exponen para poder comercializarlos. Y en ocasiones, logran lo que quieren. En 2007, el Manchester fichó al pequeño australiano Rhain Davis de 9 años. Su padre lo filmó y colgó el video en YouTube. Un cazatalentos del club inglés lo vio, pidió más información y le acercó el material a Alex Ferguson que dio el visto bueno. La voracidad y el desatino de padres y clubes han fomentado este patético sistema de remate versión siglo XXI.

Pero ete mercado se abre a pasos agigantados en Chile. Nelson Bustamante, un nilo de 15 años, emigró de su natal comuna de San Bernardo al Breccia de Italia, club que lo contrató por 5 años gracias a la gestión del ex futbolista nacional Frank Lobos. La institución le prometió educación completa de nivel y una suma de dinero no menor para un niño. Los padres lo dejaron partir. Nelson es un gran jugador, con un talento que cualquier jugador de primera envidiría, es de tes morena, robusto, potente y con una voz de mando que se hace notar, pero no por ello debe ser el sustento de su familia. Nelson pasó de ser el niño de 14 años que hacía malabarismos en las esquinas a un niño con responsabilidades de adulto en un país que no conoce y lejos, muy lejos de sus seres queridos ¿Y su infancia?

Connotados de Blatter
Según el presidente de la FIFA, para ser agente acreditado se debe tener una autorización legalizada, aparte de dar una prueba especial ante el tribunal de la institución. Este examen que cuesta 400 dólares a parte de dejar una garantía de 75 mil dólares en la ANFP para justificar su interés en este negocio, pues son muchos más millones que estos, los que más adelante se pueden tocar. La prueba consta en responder 15 preguntas de contenido internacional y cinco nacionales. En Chile, existen casi 80 agentes FIFA, de los cuales sólo diez están acreditados. Felicevich es uno del grupo de los 10. Y está ganando terreno en este sentido, superando a PassBall en cantidad de jugadores y en calidad, pues Sánchez, Vidal y Suazo están actuando a niveles de clase mundial.


Otro de ellos es Hugo Rubio, quien encabeza la agencia PassBall, la cual representa futbolistas chilenos en el extranjero. Nombres como Mark González, Christopher Toselli y Eduardo Rubio, son representados por el ex delantero nacional. Aunque el verdadero agente de PassBall es Iván Zamorano, quien pone la cara en asuntos de mercado. Es conocido en Europa por llevar jugadores de categoría, como el algún momento lo fue él, el chileno más conocido en el fútbol mundial. Así la empresa realiza el traspaso, Zamorano pone la firma, los contactos. Rubio hace los negocios, los dineros, el acuerdo. Finalmente PassBall se queda con un 10 por ciento de la tasa de venta del jugador. Así a empresa chilena realiza una transparente transacción. O por lo menos hasta hora no hay ninguna queja por parte de algún futbolista.


Bailar con la bonita
Revisa su agenda todos los lunes, pues planifica la semana minuciosamente para tener todo en orden, es un hombre de palabra y las reuniones que promete las cumple al pie de la letra. Llegó hace tres días de México, donde estuvo junto a connotados representantas de jugadores y altos cargos de muchos equipos, pero su principal tarea era dejar saldado el tema de su hijo, Eduardo. Pues su primogénito no tuvo un buen desempeño en el apertura 2008 en Colo Colo y volví al club dueño de su pase, Cruz Azul. “Lo ms importante para mí es dejarlo en buenas condiciones de vida, no sólo a mi hijo, con todos mis jugadores hago lo mismo, asi rinden un cien por ciento.”afirma el padre, pues a pesar de ser un hombre muy ocupado, la familia es algo fundamental. Eduardo estará hasta enero en el país charro y su padre contento al dejarlo con un suelo que bordea cifras millonarias y un departamento con todos los lujos y comodidades para un jugador profesional.

Pero más que un empresario, Hugo es un verdadero padre para muchos de los chicos, los llama, los motiva, los aconseja. “Creo que en nuestro país los técnicos tienen miedo a confiar en la juventud, creen que se van a caer si hacen debutar a una figura o promesa muy joven y ese es el error”. Pues Rubio apunta justo al medio del balón, y el problema es tal como él lo menciona, en países como Argentina, Brasil y Uruguay, los entrenadores saben que la potencia y el talento está en la juventud y lo tienen muy claro, por ello los jóvenes debutan tan pronto, ya muchos a los 16 años juega en primera división y a ños 18 ya están valiendose por sí solos en Europa.

El fútbol nacional crece así. Y en la juventud está la confianza, pero en Chile tendemos tanto a opacar a los jugadores buenos, casi al punto de quitarles el talento ye se es el error. Rubio lo sabe y por ello con sus pupilos trata de hacer lo contrario. Y los resultados están a la vista, “hay que creerse el cuento y ser bueno en la cancha, yo como ya no estoy en ella trato de hacerlo fuera de ella.” A las 8 de la tarde termina de conversar por teléfono, estuvo casi una hora de pie hablando con distinta personas, pero como lo dije antes, para ser bueno, digo, el mejor hay que dedicarle tiempo, como a todo el la vida.

A puro pulmón

Por Enzo Olivera

Me tomo este sagrado espacio para comentarles sobre una opción de vida, una alternativa que tiene altos gastos en entrenamientos, en viajes y en alimentación que son superiores a los de un chileno normal. Debido a gente que elige esta forma de vida me e pasado pegado el televisor en las últimas semanas. Y en verdad no me e llevado muy gratas sorpresas. Un deportista olímpico es una persona que dedica su vida, desde muy pequeño al deporte, con una sola meta: representar a su país en los Juegos Olímpicos. Claro, se supone que es un acto recíproco entre el país y el deportista, osea debe haber algún tipo de apoyo en la formación y en el clímax de su carrera, esto es fundamental para la motivación y el buen rendimiento.

¿Cómo explicamos que los exitosos(salvo los futbolistas) son los que se van del país auspiciados por sus padres? Así lo hizo Fernando González. Su padre vendió propiedades para llevarlo a Estados Unidos a codearse con los mejores del circuito. Kristel Kobrich, quien prefiera irse a nadar a Córdoba y Felipe Novoa, quien se entrena también en norteamérica con su padre. En definitiva, parece que para lograr cosas hay que tener mucho dinero.

¿Cómo podemos explicar que el ciclista Patricio Almonacid sobreviva con 150 mil pesos mensuales para todos sus gastos? Neven Ilic, presidente del Comité Olímpico nacional se refirió diciendo que los que viajaron a Bijing no son los deportistas apoyados por las nuevas leyes, sino son los pequeños que a futuro veremos sus frutos. Pareciera que hay que esperar hasta Londres 2012 para poder ver los resultados ¿O tenemos que esperar hasta el 2016 y algunos añitos más para que podamos hablar de deportistas olímpicos profesionales? De exitos a lo chino, con 35 medallas de oro, un sueño, mientras tanto a puro corazón, pues la única forma de auspicio que tienen estos jovenes son el bolsillo de sus angustiados y a la vez esperanzados padres y de la empresa privada, pero es el gobierno, es el gobierno quien tiene que cambiarle el rostro a nuestro deporte.

Si el deporte fuera de real interés para La Moneda, el país estaría lleno de miles de canchas de fútbol, gimnasios, piscinas, estadios, pistas, bicicletas, y un sin fin de apoyo. El tema está ahí, no se trata de captar a los talentos escasos, sino cambiar la mentalidad del chileno hacia el deporte, fomentarlo, educarlo, crecer junto a él y ser exitosos con él, la tarea va de la mano con la propuesta educacional que tengamos como país y hata el momento ni concertacin ni alianza tienen un plan al respecto.

¡Pelota en la red!

Es su gran pasión. Aunque en un comienzo quiso ser jugador, hoy es el mejor de la radio. Y no sólo relata, también cumple su rol de periodista, crítico, pero constructivo. Narra con perfección cada escena de un partido de fútbol, pero también, de su propia vida. Ernesto Díaz Correa, el relator de fútbol.

Por Enzo Olivera

El relator se sentaba en una de las cabinas preferenciales del Estadio de Wembley, acompañado por el comentarista José Antonio Prieto. Era una fría y nubosa noche de invierno, donde ambos tenían la responsabilidad de transmitir para miles de chilenos en el mundo.
–El equipo era diferente, el ritmo del relato era increíble, sentía que esa noche sería una de esas en las que te sientes orgulloso de ser chileno –afirmó. Después de dieciséis años volvíamos a un mundial donde “La Roja” se preparaba para ese evento tan importante, este era el último amistoso.
– ¡Comenzó el partido! – grita con furia. El relator de estatura pequeña, macizo, semi calvo y con una fija mirada, pero por sobre todo, una voz inconfundible, clara, precisa, detallista, perfecta. El relato de ese momento fue con rabia, con ganas de gritar por fin un gol al país en instancias tan importantes como esas. Como si estuviese censurado por mucho tiempo, pues así era. Un momento inolvidable para muchos, las frases inventadas en ese instante hacen imposible de imaginar al relator con sólo escucharlo, pero la imagen no importa en la radio. Pues hace honor a su nombre por su apodo, “El pequeño Gigante del relato”. Ya se acercaba al micrófono.
¡El Coto que comienza a pensar, el pase para Salas, penetró, puede ser, va a marcar, le pegó, golazo... goool, goool... chilenooo. Si te pagan para matar Matador, mañana viajas a Italia Matador y estás colocando la primera cifra para Chile, acá en Wembley, calladitos los ingleses, cuarenta y cuatro de la etapa inicial del partido. Uno para Chile, cero para Inglaterra. No estamos soñando es verdad, Chile uno, Inglaterra cero!– Para el relator fue el momento más importante en su vida, el hecho que marcó un antes y un después. También fue su propio sueño hecho realidad.

La palabra hecha imágen



Se identifica por su inconfundible fraseo, su ritmo y sobre todo por hacer de la transmisión un espectáculo. La magia de llevar al radioescucha directamente al estadio, a la cancha, junto a cada jugada. Metiendo metáforas para estimular más la imaginación.
–Es algo imprescindible a la hora de narrar, pues la radio es imagen en la palabra– cuenta Ernesto. Esa narración que tanto lo ha distinguido entre los demás relatores se la ha ganado. Y es precisamente el gol que le narró a Marcelo Salas en Wembley, el hecho que lo define en su vida. Es muy similar a lo que le ocurrió al relator uruguayo, Víctor Hugo Morales. Él fue quien relató el gol que hizo Diego Maradona a los ingleses.

Gol que por muchos es considerado el más hermoso de la historia del fútbol. Víctor Hugo lo narró con tanta pasión, con tanta fuerza y sentimiento, que él mismo lo define como el momento más importante de su vida.
–Marcelo no debe saber que es tan importante para mí, nunca le e dicho que me marcó en mi vida y en el relato. Pues me guardo mucho mis sentimientos. Siempre lo voy a recordar y lo voy a respetar en todo– afirma con emoción la persona que al parecer comunica lo que ve, en su vida personal es un hombre sencillo, callado y muy reservado.
No es gracias a Salas que Ernesto es el gran relator que es, sino es gracias a ese gol. Porque el relator ama mucho más al relato que el mismo fútbol. Salas lo pudo haber hecho llorar, marcar la diferencia, progresar en el relato, darse a conocer y estar donde está. Pero es gracias al relato que esa fría noche inglesa vio nacer la famosa frase: “no estamos soñando es verdad”
–Qué más decir de un gol de chile, lindo, en Europa, de visita y a estadio lleno, es increíble–afirma Ernesto Díaz Correa.
–El relator antes de ser periodista es relator y Ernesto es uno de esos tipos que dicen: soy relator. Y periodista también –dice Igor Ochoa, compañero en el programa “Al aire libre” en Radio Cooperativa.

PITAZO INICIAL
Ernesto Díaz Correa emigró de su natal Curicó a Santiago, para estudiar comunicación deportiva en la academia de Gabriel Muñoz. Sus inicios en Radio Nuevo Mundo están marcados por el esfuerzo y la constancia, siempre quiso llegar a ser el mejor, siempre quiso estar relacionado con el fútbol.
–El periodismo me encanta, pero el relato me apasiona. Si hoy me sacaran del relato, me muero, no sé hacer otra cosa, psicológicamente desaparezco y yo no sé porque– afirmó cerrando los ojos. El 87 saltó a Radio Nuevo Mundo, haciendo disciplinas deportivas como tenis de mesa, esgrima y básquetbol. Al año siguiente pasó a Radio Chilena como reportero. Ese año en el Santa Laura, faltó un puesto de cancha.
–El editor Edgardo Marín me dijo ¿te atreves? Y antes de que me diga yo ya estaba parado detrás del arco–comentó con una sonrisa. Es que era el momento más esperado. Fue un Audax Italiano contra Santiago Wanderers, con Carlos Alberto Bravo narrando.
– Bravo me dio el paso, me aleonó, me dio la bienvenida y me dijo mucha suerte. Y yo con más ganas partí– afirmó con orgullo. También comenta que para ser periodista hay que tener una vocación verdadera, pues el trabajo es muy duro y agotador, es pesado, pero a la vez es gratificante, estás haciendo lo que te gusta y eso es impagable. Pero para ser relator es distinto, hay que tener pasta, ingenio, rapidez de mente, velocidad de palabras, excelente dicción, fuerza de voz, simpatía, empatía, pero por sobre todo pasión por el fútbol, y pasión por el relato. Si no tienes el último elemento no puedes ser relator, o por lo menos, un relator exitoso. Porque para poder comunicar las emociones, las vivencias y todo lo que estás viendo y sintiendo en un estadio de fútbol, necesitas pasión. Ernesto Díaz Correa la tiene y por montones.

http://www.mypodcast.com/fsaudio/deporteadictos_20080813_2342-277220.mp3


CABEZA DE PELOTA
Es un hombre de 44 años, amante y estudioso del fútbol, pero sobre todo, del relato. A sus 12 años, comenzó a jugar en las series inferiores de Curicó Unido, imitando a insignes delanteros, punteros siete de la época como: Jorge Américo Spedaletti, Jorge "Pollo" Neumann y Horacio Simaldone. Pero cuando terminaba de jugar corría al estadio de La Granja a relatar los partidos del primer equipo y de las ligas campesinas,.
Ernesto usaba una antigua grabadora de su hermano mayor, luego publicaba el relato en las radios de la ciudad. Se crió escuchando a relatores como: Vladimiro Mimica, Hans Marwitz, Raúl Prado, Carlos Alberto Bravo, Nicanor Molinare de la Plaza, Darío Verdugo y Hernán Solís. Pues su padre hacía de los partidos de fútbol escuchados por la radio, una verdadera ceremonia donde la familia completa se sentaba a compartir.
Pero el pequeño Ernesto siempre quiso ser futbolista, pero no pudo. Se esforzó, subió al primer equipo de Curicó Unido y Deportes Colchagua, pero no logró llegar.
–Yo me considero un futbolista frustrado y siempre lo voy a ser– dijo. Es por eso que Ernesto siempre quiso estar relacionado en el fútbol. Esta vez en la historia, no existió su conocida frase “un sueño hecho realidad”. Ernesto optó por su otra gran pasión, el relato.



–Me gustó, porque si no fui futbolista, algo con la pelotita quería hacer–dijo. Es así que Ernesto luchó y luchó, viajaba a ver partidos al Estadio Santa Laura o al Nacional. Pagaba tribuna bajo marquesina sólo para ver cuando los relatores salían a descansar al balcón.
– Los miraba a ellos en vez de ver el partido–dijo. Estaban los mismos relatores que escuchaba cuando pequeño; los veía como dioses, monstruos, grandes.
Ernesto los escuchaba en la radio y en ese momento los estaba viendo frente a sus ojos. Era la alegría más grande de su vida. Su propio sueño hecho realidad. Y ahí fue cuando decidió que su gran reto era ser uno de ellos, llegar hasta esa cabina en la cima del estadio. Pero para eso había que trabajar mucho, duro, con esfuerzo, y por sobre todo ser auténtico, comenta.
–Pues es la única forma de salir del margen común de los relatores. Crear, ser imaginativo a la hora de narrar jugadas y goles – Para eso, Ernesto es uno de los mejores, sino el mejor que a visto Chile. Perdón, escuchado nuestro país.
El debut llegaría muy pronto, ya que en el 88 Carlos Alberto Bravo le daría la oportunidad de relatar un partido en el fútbol profesional por Radio Chilena. El encuentro era entre Audax Italiano y San Felipe. Esa tarde de intenso calor en el Valle del Aconcagua sería testigo del primer relato de Ernesto Díaz Correa. Un joven muy nervioso, pero seguro de sí mismo se acercaba al micrófono. Eran las cinco de la tarde y el calor a esas alturas era insoportable, el pitazo estaba por darse. Junto a él estaba el “Pollo” Sepúlveda, comentarista en ese entonces, quien le dijo antes de iniciar el relato: –Eres de los mejores relatores en este país, te escuché el otro día en la radio y de verdad tienes pasta, ¡habla fuerte y confianza cabro!–
El partido pasó rápidamente y le tocó relatar un gol de Audax. Cuando llegó a la emisora en Santiago, el radio controlador le dijo que lo había hecho bien y que tenía una potencial voz, pero que aún le faltaba mucho. –Esa tarde fue una de las más felices de mi vida, era otro de mis sueños hechos realidad –dijo el relator.


CRITIÓN
La radio es el medio más confiable en nuestro país. Y Ernesto lo tiene bien claro, lo toma con responsabilidad y con orgullo. Aunque pese a todos los cambios que ha sufrido el mundo debido a la globalización, la televisión, la prensa online y medios que surgen cada día. La radio debe competir pues corre en desventaja, pero no va perdiendo.
–La radio al ser sólo voz es imaginación. Quizás es algo fuera de lo común porque el “ver para creer” en esta escena no cabe. Es increíble que la misma gente que ve televisión y lee el diario siempre va a escuchar radio. Pues la radio – es la ilusión de la palabra dicha –afirma el relator. Este mes Ernesto cumple quince años narrando partidos de fútbol, lo que le ha dado la experiencia para ser en una de las voces más autorizadas a la hora de opinar, pues como el mismo dice, también es periodista. Y cuando opina, intenta hacerlo de la forma más crítica posible, pero siempre con una visión constructiva. Es la única forma de hacer radio profesionalmente, pues dice que para competir con la televisión no hay que hacer lo mismo que ella, sino totalmente lo contrario.


Igor Ochoa dice –que la radio debe recurrir a sus orígenes, usar el lenguaje hablado a su perfección, con metáforas, con la gracia de incentivar al oyente mediante la imaginación. Cosa que la televisión no puede hacer, pues entrega todo envasado, listo para ver. La radio tiene esa ventaja y es su gran aliado –
–Los relatores debemos aprovechar el respeto que nos otorga la gente y ser capaces de hilar ideas inteligentes que hagan trabajar la mente. No hacer una pega floja y sin pensamiento. Como periodistas tenemos la obligación preocuparnos de nuestro discurso y estructurar ideas claras y ricas en información –afirma y termina diciendo que de esa forma es la única solución para mantenernos como medio. Es que Ernesto trabaja día a día para ser mejor relator y periodista.

AL AIRE LIBRE
–Como comunicadores nos sentimos con la verdad, con la gracia que nos ha dado la gente al escucharnos. Y no podemos fallarles ni mentirles, pues es mucha gente la que nos escucha, por ello no podemos perder su fidelidad hacia nosotros eso te da la seguridad de ser un buen medio de comunicación, afirma. También reconoce que el nivel del periodismo deportivo en Chile es de gran alto, pero sólo en algunos periodistas, en algunos medios. Pues cuando se preocupan de dar opiniones que realmente no se centran en lo netamente deportivo y futbolístico, el nivel del comentario es pobre.
–Creen que metiendo farándula interesarán más al auditor. No al hablar del esquema, del cuatro, cuatro, dos. O de la fórmula o de como se ve el partido. Buscan la alternativa fácil, que es criticar y no analizar profundamente lo que el auditor quiere escuchar–dice tajantemente.
Mientras está sentado en la sala de espera de la Escuela de Artes Vocales de Myriam Hernández. Ernesto trae consigo un jugo de miel que se trae los fines de semana de Curicó, cuida su garganta. Es que para ser bueno es esto hay que ser profesional. Y Ernesto lo es. Se trata con un otorrinolaringólogo y un fonoaudiólogo, quienes le manejan su voz. Cuando lo llaman se para rápidamente y saluda al doctor. Sale, estuvo casi media hora en atención. Le hicieron un diagnóstico, uno de los dos que se hace mensualmente para ver su estado. Se ve la tremenda sonrisa en su cara pues está cien por ciento para el clásico del fin de semana entre Universidad Católica y Colo Colo.
Ernesto vive sólo en Santiago, su esposa Matilde y sus hijos Benjamín de once y Simón Emilio de dos años viven con su madre en Curicó.
–Prefiero que vivan en provincia, donde se está más tranquilo y más en familia. Por ende viajo todos los martes al sur y regreso los viernes a la capital, mi principal labor es los fines de semana, pues debo relatar –dice el padre de familia, quien debe pasar los fines de semana sólo, es que como lo dijo antes, la vocación a veces te juega en contra, pero si haces lo que te gusta, la felicidad viene sola.
Son las tres de la tarde y Ernesto se dirige al Estadio Nacional, estaciona su auto y camina hacia la entrada de prensa. La gente lo saluda – ¡Chico Díaz, grite los goles del Colo pues! – Él ni se inmuta.
–Tengo que hacer oídos sordos esta vez, pues esta pega tiene sus alegrías, pero no puedes gustarle a todos –afirma.
La tarde de día sábado está más que agradable, un sol que quema y una suave brisa. Cuando entra a la cabina de transmisión ya está Igor Ochoa y Marco Coumsille, ambos comentaristas del programa. Y los técnicos terminando de instalar los últimos cables que finalizan en el micrófono que el relator va a usar para este partido. La hora del encuentro se acerca y cada uno de los periodistas toma su lugar, todo debe estar en orden, pues Ernesto no quiere ninguna interrupción, en eso es muy exigente, pues quiere estar tranquilo
–En ese sentido quizás soy hasta molesto, pero necesito tener un buen ambiente para relatar –dice, en esa cabina en la cima del estadio, el relator es quien manda.
El partido es intenso, ya van uno a uno. El elenco albo se impone al cuadro cruzado y logra marcar también la segunda y tercera cifra. Al momento del grito de gol, relator y micrófono son uno solo.

–¡Goool... goool... goool, de Colo Colo. Pelota en la red, pelota en la red, mató mató mató. Daniel González lo hizo. Veintidós de la etapa inicial del cotejo. De atrás pica el indio dicen. Uno para Colo Colo, cero para Católica, váyanse preparando los albos en Plaza Italia!–

Ernesto Díaz, luego de una transmisión electrizante, sin errores, con una capacidad de comunicar envidiable a cualquier periodista, termina su relato – ¡Termino el partido, acá en el Nacional, el partido ya es historia, el elenco albo se quedó con la victoria. A esperar la UC. Usted lo vivió por “Al aire libre” para todo el planeta, con la alegría de siempre ¡–dice.
Es el sello que también lo identifica, con la alegría se siempre, pues pese a ser hincha de Unión Española, debe gritar de igual forma todos los goles, porque como él mismo lo dijo, antes de ser fanático del fútbol, es apasionado por el relato. Donde el mismo narra su historia, el relato, el momento donde sus propios sueños de hacen realidad.

Yoruguayando en Chile

Un día conversando con mi tío Jorge, en Osorno me contaba que yorugua es cómo se le dice al uruguayo pero entre los jóvenes. A diferencia de la gente más vieja que se trata de "uruguayos". El término viene del "verse", que es una rama que surge del lunfardo. Un dialecto usado por los ladrones, ampones y gente que trabajaba en el mercado negro en los años 30`, principalmente en el Río de la Plata, Montevideo y Buenos Aires. La palabra se da vuelta y se dice al revés, de uruguayo pasa a yorugua.

Esa tarde con mi tío, hablábamos de fútbol, que es el tema que siempre sale a sobremesa en las conversaciones post-asado en mi casa y sobre todo cuando se juntan mis tío con mi papá. Esa tarde mi tío contaba que aún se sentía uruguayo, hasta las entrañas, aunque los 20 años en la larga y angosta faja de tierra pudiera decir otra cosa. "Yo estoy uruguayando en Chile"me dijo. "Más bien estoy yoruguayando"me reiteró en una segunda explicación diciendo que en uruguay se tratan con ese término tán característico y que más de alguna vez el periodista deportivo Fernando Solabarrieta habrá usado para denominar a la selección celeste.

Creo que en mi caso la sangre tira, y muy fuerte. No digo con esto que no me siento chileno, pero sí creo que las tradiciones uruguayas y la mística charrúa es más fuerte en mi personalidad que las costumbres de nuestro país. Lo interesante está en cómo fusionar ambas culturas y sacar lo mejor de cada una. Ambas son muy ricas en costumbres y tradiciones. Eso es lo qye terminamos conversando com mi tío ese día. Él no decía que Chile sea un país sin cultura, todo lo contrario, con muchas posibilidades para la gente que viene de afuera, en el caso de mi familia. Y más agradecido de lo que ha conseguido en Chile no puede estar. Pero verdaderamente entrar a su casa es como entrar en Montevideo mismo.

La música tradicional de los carnavales de las llamadas de los negros, una mezcla entre tambores afroamericanos y murga cantada por verdaderos coros. Si te acercas al local que tiene la familia de mi tío al costado de su casa, almacén que para variar se llama"El rincón uruguayo", donde se pueden encontrar un sin fin de fotografías entre las que puedo destacar una con Enzo Francescoli, Fernando Morena, Carlos Bianchi y Nelson Acosta. Pero la que más destaca en el centro de la pared es una de Diego Forlán, que para mi tío es un yorugua de tomo y lomo. Aparte de ser un tremendo jugador de fútbol, representa la garra, el fútbol y la tradición montevideana en su escencia, eso es lo que me terminó por identificar y siento que estoy yoruguayando aquí.